De toda vivencia se debiera sacar experiencia. Y yo creo que eso sucede efectivamente, de esa forma, pero el error está en pensar que el resultado será un aprendizaje positivo.En mi caso, creo que he aprendido varias cosas y el diagnóstico de mis errores está más que claro. Pero a la hora de sacar lección para evitar repetirlos es donde fallo y -peor aún : estoy cometiendo errores nuevos-... y me doy cuenta que quedé con un terrible miedo , una falta de confianza bastante grande que me remueve entera , teniendo que recurrir a mis mejores armas racionales para intentar superar la desconfianza.
No es culpa del que me acompaña ... creo que una serie de hechos explican tal situación.
1- elección desproporcionada: ni yo puedo dar lo que requiere ni vice versa
2- las personalidades de cada uno que hacen que algunos encuentros parezcan milagros para luego caer en la distancia
3- mi historia que me dejó fragilizada y dolida
4- su historia que lo hace sentir responsable de tanto y tantos y que probablemente también se sienta oprimido por mí.
Estoy mucho mucho mejor que hace meses y me río y me entrego con liviandad... cosa impensable hace un año...
Los encuentros mencionados me han devuelto la felicidad pero también el terrible temor que todo sea mentira...
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