La anciana parecía dormir . En la casa, todos andaban murmurando, cuchicheando y caminando de puntillas , como si el hacerlo diferente pudiera despertarla o molestarle. Tenía más de ochenta años y todos sabían –ella también – que le faltaba poco para irse… El corazón ,cansado de tantos años y tantas emociones estaba dando claras señales de fin de turno. De hecho más bien cabía preguntarse cómo había aguantado tanto, ese corazón.
Ahí estaban sus hijos, los cuatro y también los hijos de sus hijos, bueno de los tres que los habían tenido. Y las parejas de sus hijos, de los tres que tenían pareja. Todos con ella, como siempre había sido.
Esta era su casa, dónde vivía con el segundo de sus hijos, desde que las niñas se habían marchado. En el campo , como le gustaba, con los queltehues cantando de noche y la Campana dominando el valle.
Y ahí estaban todos .
De alguna manera ella los sentía . Trataba de verlos , de abrir los ojos, de decirles algo, alguna cosa como no estén tristes , ya es hora de que me vaya, pero algo indescriptible mantenía sus ojos cerrados bajo un peso insuperable. No dormía, pensaba ella, porque si durmiera estaría soñando. Y no soñaba… sino más bien recordaba… como repasando su vida…O a lo mejor sí era un sueño o quizás muchos sueños interrumpidos por escuetos momentos de conciencia… cómo saberlo, si no podía conectarse. A lo mejor así era el coma finalmente : una desconexión con los demás pero no necesariamente consigo mismo… dejó de luchar con sus deseos de estar con sus hijos: simplemente no podía… esta vez se perdería la reunión familiar. Esta vez perdería su sillón matriarcal que la había hecho tan feliz . Esta vez , ella no participaría…
Después de todo no era tan malo , se dijo, al fin voy a descansar un rato, tantos años ocupada de tantas cosas, no me había tomado el tiempo de mirar mis recuerdos… le resultaba divertido como aún en este estado, cercana a la muerte , era capaz de reírse de si misma, imaginándose situaciones risibles , ridículas y absolutamente poco apropiadas a la solemnidad del momento: su propia agonía…se reía en su estado de inconsciencia , imaginando sus recuerdos guardados en carpetas de computador y ella eligiendo al azar una carpeta.
Pero dentro de todo había un orden al parecer y abrió una carpeta de su adolescencia, uy qué lejos, se dijo y se vio a si misma de unos 15 o 16 años en el parque del colegio con su primer novio. Curioso pensó como en la vida siempre tendió a cometer los mismos errores. Recordaba muy bien que había accedido a ser su novia sin realmente estar convencida y sobre todo sin que realmente le gustara. Pero fue su novia y lo besó y terminó siendo con él con quién se iniciaría sexualmente a los 16… en un rincón del colegio. Se volvió a reír al imaginar lo que dirían sus hijos si supieran que en este momento estaba recordando su primera relación sexual …Porqué lo hizo, se lo preguntó por años , porqué arriesgar tanto por tan poco, igual como cuando años más tarde se casó … simplemente terminó creyendo que era tan poco la valoración que tenía de sí misma que jugaba con el destino a ver si algo ocurría que la sacara de su inercia.
Cerró la carpeta y se sintió disgustada. Porqué se estaba muriendo recién ahora, ella quería haber muerto a los 50 o a los 60… no quería vivir tanto, no quería llegar a tantos años… así que bueno esta vez si que sí parece, ven luego muerte, ahórranos gastos y tormentos .
Se abrió otra carpeta , de unos 60 años atrás . Se vio vestida de novia, más bien parecía que iba a hacer la primera comunión con la cara de niña que tenía a pesar del maquillaje un tanto exagerado que llevaba ese día… siempre le molestó eso al mirar las fotos , porqué se pintaría tanto si no acostumbraba hacerlo, quizás para la función se respondía , porque eso fue al fin y a al cabo , una obra tragicómica ¿no? Es cierto también que otra explicación para tanto maquillaje es que aquel día estaba con un resfrío tremendo y había tenido que tomar sobredosis de descongestionantes para disimular durante el matrimonio, lo que significó que pasó luego toda la noche sangrando de narices mientras el flamante marido dormía a pierna suelta. Qué simbólico pensó. Cómo ese momento graficaría todo lo que vendría después , el fracaso rotundo , el abandono, la indiferencia.
Trató de buscar momentos felices y se le agolparon imágenes de sus hijos: su niño mayor parado en la cuna, con un piyama con dibujos verdes, con ojos tan grandes que parecían tragarla , las pestañas aterciopeladas y esa mirada que siempre fue su conexión directa con la palabra amor… esa fue la primera vez que ella descubrió que se puede amar tanto que llega a doler el pecho.
Recordó luego el nacimiento de su segundo hijo, un parto perfecto , ella inclinada teniendo plena visión de lo que sucedía entre sus piernas, viéndolo asomarse , salir y llorar a pleno pulmón para luego ascender sobre ella y llegar a su pecho casi al tiro , fue como un milagro, un poema a la naturaleza, otro acto de amor profundo.
Aahhh y cuando vio la ecografía de su tercer embarazo y vio dos montoncitos, dos bolsitas , dos criaturitas que anunciaban ya lo que sería su fuente inagotable de ternura , sus hijas que nacerían para una navidad , no fue casualidad, ellas eran su regalo, su recompensa, su consuelo…
Por supuesto que valió la pena se repetía sin parar , nada más que por ellos valió la pena, pero entonces ¿qué era ese vacío que llevó por años y que intentó tapar con miles de actividades, trabajo, el deber , el deber, la famosa palabra deber que la acompañaría cual estandarte de lucha toda su vida los últimos 40 años? …. Y ahora a la hora de su muerte no podía seguir haciéndose la desentendida , ¿dónde está esa carpeta , esa que tiene candado, esa que intentaste olvidar , dónde la dejaste?
Ahí están los queltehues … es de noche entonces seguramente…..
Y recordó cuando su marido se fue de casa. La engañó y ella lo descubrió aunque ese no era el tema , ella también lo había engañado antes pero había decido quedarse con él e intentar ser felices pese a todo porque era lo correcto … se esforzó , se borró y él , él le mintió , desde que se casaron en adelante todo fue mentira , ella sentía que no era auténtico, ella sentía que cuando la tocaba no era espontáneo, ella sentía que su cuerpo se iba muriendo por la falta de deseo , la locura , la valoración… y era eso lo que ella no perdonaba, no el engaño, sino el embuste que duró años, que destruyó su fe , su alegría. Tanto tiempo juntos fingiendo algo que no era … y para qué? Bueno después de su partida, de su definición real , la rabia , el dolor habían dejado lugar al alivio y casi le estaba agradecida por liberarla de vivir bajo esa tensión muda permanente que habían sido sus casi 20 años juntos. Él se atrevió finalmente a asumirse ,guau, fue más valiente que yo…
Pero se negaba a perdonarlo del todo, porque el precio de su tardanza en liberarse había sido pagado por ella… y ella no se merecía eso.
Sintió que su corazón se agitaba y un dolor fulgurante la hizo gruñir… Oyó ruidos, gente corriendo , las hijas llorando , su hijo mayor examinándola, ¿ya era hora? Pero si le faltaban carpetas aún por examinar…
Fue como vivirlo de nuevo: un despertar luminoso, en la desembocadura de un río en algún lugar donde el centro y el sur se juntan. La luz era la propia de aquellos días diáfanos después de la lluvia, el lugar era lo suficientemente solitario y escondido como para merecer tener este espacio en sus recuerdos. Y el amor… por lo menos podía morir sabiendo que había conocido algo parecido al amor. O Amor no más, ¿acaso alguien sabe si para llamarse así además tiene que ser largo ? Ella se había entregado en forma proporcional a todo el dolor que tenía acumulado y había amado casi impúdicamente. Podía decir a estas alturas que de aquel amor no tenía ningún arrepentimiento, porque fue feliz, se sintió amada , deseada, apreciada, disfrutada….por su amor 20 años más joven que había mantenido en secreto …. Se sacudió en su cama recordando el placer de su cuerpo ….hacía siglos de aquello y aún lo recordaba como si hubiera sido ayer ….pensó que pese a su resistencia inicial , finalmente ella había asumido la diferencia mucho mejor que él… fueron cinco meses de reminiscencias de juventud, de hacer el amor en cualquier parte, de sentirse linda , joven , atractiva… y no sólo inteligente e interesante como sería el resto de su vida. Amó profunda e intensamente a ese hombre joven que no siguió con ella . No se lo podía reprochar, no es fácil seguir haciéndole al amor a una mujer que nació el mismo año que su madre. No es fácil salir con ella corriendo el riesgo de encontrarse con sus amigos y tener que explicarles lo que probablemente jamás entenderían…Aunque ella le encantara, aunque la amara. Porque de eso estaba ella segura: él la amó, aunque no tuvo la valentía de asumirlo . ¿Dónde estará ahora se preguntó, tendrá unos sesenta y tantos , habrá logrado vencer su gusto por la soledad? O más que gusto a la soledad ¿sería miedo a vivir la felicidad? Y volvió a ver las gaviotas gritando sobre el mar y los pelícanos jugando a escapar de las olas, el bosque que llegaba a la playa y ella en sus brazos , feliz como nunca lo había sido y como nunca volvería a serlo. Habían pasado 40 años desde entonces…
Se quedó sola…. No porque le faltaran oportunidades, de alguna forma en ese entonces descubrió que los hombres la miraban y la deseaban… y le indignaba que pensaran que porque estaba sola era cosa de abalanzarse sobre ella sin decir agua va.... No pudo sacar su joven amor del corazón, no pudo superar sus poemas, su hacerle el amor tratándola de usted, el goce infinito que la llevaba al desmayo, sus locuras, sus escapadas, sus halagos… se quedó sola. Sufrió, lloró, lo odió por dejarla… pero nunca lo pudo olvidar.
Se acostumbró poco a poco vivir sin su amor. Trabajó mucho y tuvo éxito. Era reconocida y lo sabía. Fue una buena madre, al menos eso pensaba al ver a sus cuatro hijos sinceramente afanados al rededor de ella. Los hijos crecieron , se enamoraron y nacieron los nietos que ella se propuso disfrutar y malcriar como siempre había escuchado que hacen los abuelos. Desarrolló su matriarcado sutilmente , ganándose a nuera y yernos, fue feliz, no puede decir que no, no … No podía dejar de dar gracias…
A veces se ponía triste y sus hijos lo notaban , presintiendo que algo le faltaba y entonces ella lanzaba alguna broma o se iba a la cocina a preparar algo y así cambiar el tema…
Había sido feliz. Le había entregado amor y bienestar a muchas personas, había tratado de ser auténtica y congruente con sus principios. Sólo en el amor , en la pareja , había fallado…. ¿O no?
Pero podía irse feliz. Sus hijos eran personas buenas, felices, auténticas y valientes….Ah , cuánto los amaba……..Se sumergió un poco más hondo en su noche, buscó a los queltehues entre los ruidos , se imaginó el jardín, las calas, los magnolios, el durazno que este año prometía muchos frutos…
Quiso respirar profundo y exhaló sin querer… la vida.