Lo único que he buscado en la vida es ser feliz. He tenido una historia intensa ,interesante podría decir , incluso entretenida. En ningún caso anodina.En ningún caso común. De cada parte, he tratado de sacar una enseñanza, una experiencia que me sirva al enfrentar la siguiente con éxito. Dejar Chile en mi infancia, partir a África, conocer a tanta gente y culturas distintas , aprender y hacer mía otra cultura, soñar y amar en francés, sufrir las primeras pérdidas, los primeros duelos y luego reinsertarme en Chile, no sin dificultad, no sin perder plumas, no sin sufrir nuevamente dejar mi otra cultura, esta mezcla de Franciargelia....Enamorarme nuevamente, casarme , ser madre, ser médico... uffff, tanta vida y entusiasmo puestos en todo acto, tratando siempre de ser mejor, apasionada, íntegra, generosa , transparente , virtuosa... siempre quise ser buena, buen médico, buena madre...siempre quise ser ... especial, especialmente bondadosa , generosa , entregada.... no resultó ser buena esposa.... no resultó tampoco ser buena amante... y pensar que era algo tan preponderante en mi diseño de vida. El autismo de Emilio ha sido lejos el dolor más grande, el duelo constantemente renovado, el dolor siempre reavivado... que me ha traído también enormes y felices descubrimientos, que me han hecho sin duda ser mejor médico, mejor mujer... pero sigue siendo dolor. Tuve la fortuna de poder viajar harto y lo he disfrutado... nada me gusta más que viajar y conocer gente y lugares diferentes... nada me gusta más que aprender idiomas... nada me gusta más que empaparme de otras culturas... Tuve la fortuna también de ser madre de 4 hijos, cada uno con sus particularidades que lo hacen tan apasionante a cada uno de ellos que adoro con fervor... claro que me canso.... claro que me muero de miedo al pensar en el futuro , cuando temo no poder darles la suficiente tranquilidad tanto a Emilio como a los otros tres , en el sentido que Emilio no logre ser lo suficientemente autónomo como para no ser una carga para sus hermanos. Me angustio y lloro a menudo, sobre todo cuando Emilio se pone violento y no sé como controlarlo. Tampoco me gusta llorar demasiado y he aprendido a guardarme las lágrimas para que mis niños no me vean... tanto es así que a veces siento que quiero llorar y que ya no puedo...Me quedé sin marido en el camino y sinceramente aún me duele haber insistido tanto tiempo en un proyecto que yo sabía en alguna parte de mí desde muy temprano que algo andaba mal , muy pero muy mal... pero no me quise escuchar y fui cobarde, quizás porque era demasiado joven para enfrentar tanta crudeza... Lo lamento en mi historia personal, agradezco sí dos cosas: los hijos y los viajes... y que en algún momento creo que fuimos buenos amigos. Pero después , oh después , no pudo haber sido más patético el desenlace... aprendí algo muy importante: tengo que escuchar mis instintos!!! espero no olvidarlo...
Ahora... sigo sola ... y sufro de ello pero me voy acostumbrando. Quisiera amar , como loca , quisiera amar... pero no puedo hacerlo, no tengo a quién amar y aún no me conformo. Pero quizás sea ese mi destino no más... quizás logre finalemente ser lo suficientemente feliz con mis hijas maravillosas, con los progresos de Emilio, con los logros de Ignacio.... he tratado de volcar mi necesidad de amar en mi vocación por enseñar y en mis pacientes pero por sobre todo en mis niños...
Yo sólo quería cariño... yo sólo quería ser feliz...
No hay comentarios:
Publicar un comentario