Te esperé tanto que creí olvidar el color
de los atardeceres
tanta soledad me hizo ver
en blanco y negro
y desconocer la tibieza del sol al caer
te esperé tanto que me inventé ocupada
y dejé de mirar con ardor
dejé de reir con verdad
y la música se cansó de esperar
que su compañía buscara.
y de tanto esperarte, mis noches
escurrían vacías y sin sueño
, el descanso no llegaba a ellas
y mis ensoñaciones tan sólo
encontraban desesperanza.
y cuando dejé de esperar, sorpresa.
aquí estás... y el color, el calor,
la música y los sueños se toman de nuevo
mi vida, mi corazón .Y mi soledad
desparece, como si nunca, nunca
hubiera existido....
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