Con mis hijos, me he llevado el lado que más trabajo requiere, es el que me hace más feliz porque tiene que ver con la convivencia y el desarrollo de la vida monoparental que hace que ellos cuenten conmigo en forma total.... sin preguntarse cómo llevo mis penas porque ese no es su asunto. Y cuando llega su padre, feliz, eufórico en su nueva etapa vital, lleno de chorezas, de viajes , de salidas , de nuevos amigos , no sé lo veo bastante desproporcionado. Cómo me replanteo mis propios objetivos... yo misma quise darle énfasis a mis hijos y veo que lo he hecho bien ... así ellos han podido desenvolverse , crecer , madurar....pero por ejemplo si toco el tema de cambiar de casa , que creo que me haría tan bien , ni siquiera hay preguntas de porqué sino sólo argumentos para no hacerlo. Yo no puedo exponer al padre, ni menos hablar mal o pedir posicionamiento de mis hijos... pero poco ha importado cuando él me ha expuesto, cuándo me ha hecho públicamente daño, cuándo ha sido tan egoísta que pretenda que yo tengo que aceptar todo y más encima estar feliz... tengo que creer que todos lo felicitan y que yo soy una persona prescindible, un daño colateral, un ups! pero yo no lo siento así. Y los que me digan que es fácil toda mi historia , que me lo venga a explicar de cerca.
Lo que quiero es salir de las quejas y empezar a tener planes felices. N0 sólo trabajar como hasta ahora. No sólo madre de hijos que no se cuestionan la felicidad de su madre y aceptan como normales las mocedades del padre. Un ataque de histeria servirá para algo? Tanta contención , tanta tranquilidad para enfrentar todo hace creer que es menos doloroso? Qué ganas de gritar , de insultar , de golpear de quebrar vidrios y pinchar neumáticos... qué ganas de tirar lejos el famoso Blackberry... qué ganas de ser menos decente .... pero no soy así... y estoy atrapada.
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