el alma colgando al cuello
con mellas y rajaduras
secándose al sol
partiéndose bajo el hielo
el alma como armadura
no sirve
una piel curtida la vida
enseña y no aprende
deja entrar cuchillos
parásitos hormigas
y acoge ternura caricias
pétalos
el alma al descubierto
no protege este corazón
dsarmado desamado
que se ofrece impúdicamente
y muere un poco
cada día
las manos extendidas
las piernas abiertas
el corazón batiente
y el alma aún inocente
tropieza y tropieza
y sufre
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