martes, 7 de septiembre de 2010

el alma colgando al cuello
con mellas y rajaduras
secándose al sol
partiéndose bajo el hielo
el alma como armadura
no sirve


una piel curtida la vida
enseña y no aprende
deja entrar cuchillos
parásitos hormigas
y acoge ternura caricias
pétalos


el alma al descubierto
no protege este corazón
dsarmado desamado
que se ofrece impúdicamente
y muere un poco
cada día

las manos extendidas
las piernas abiertas
el corazón batiente
y el alma aún inocente
tropieza y tropieza
y sufre

No hay comentarios:

Publicar un comentario