y estaba yo en el campo estéril,alimentándome
de granos secos y raices, ordenando piedras
organizando el polvo y la arena, gerenciando
la sequía ,curtiéndome bajo el sol implacable
llegando a creer que asi iba el universo...
y estaba así, hablándole a las hormigas
adoptando insectos , serpientes , criando
cactus que me parecían familiares
cuando un día apareció la sombra frondosa
de un joven, misterioso y majestuoso olivo
A sus pies corría un manantial que cantaba
y me invitó a sumergirme en él
ah!, cómo disfruté de su humedad
ah!, cómo se llenó todo de pronto
de verde, de flores, de mariposas y aves
y descubrí que el sol tenía otra cara
visto a través del follaje de mi árbol
conocí el sabor de las olivas
y el nectar de las flores, me llené
además del sonido de cantos de pájaros
y de hojas al viento y del agua corriendo,
hasta que.... se fue... con su torrente ,
con sus flores y sus nidos , sus cantos
y sus frutos... y la tierra se volvió
a resquebrajar, dejándome como antes
aunque con memoria,que me mece y me tortura
con el recuerdo de su tierna frescura
sola , añorando y gritándole al viento
que me traiga de vuelta mi olivo,
mi agua, mi sed,mi sombra , mi vida.
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