Por dónde andas, compañero que aún no conozco
o reconozco, por qué parajes te has quedado
atrasado en tareas futiles, ocupado en desesperarme
mientras extraño tu existencia, tu presencia
tu solidez de hombre que me quiera y me requiera
Por dónde se pasean tus ojos, que me privan
de su mirar que me reconforte y me incite
a querer conquistarte, seducirte, cautivarte
porque no recuerdo nada mejor que un abrazo
y palabras dulces de un hombre enamorado
A quienes regalas tu voz, la que retumba desconocida
en mis sienes que reclaman por ti, a quienes van
dirigidos tus discursos, tus planes, tus invitaciones
tu cantar, tus bromas, tus opiniones , tus discusiones
dónde están tus te quiero, hombre lejano.
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