domingo, 23 de agosto de 2009

Más de exilio

Sin embargo , a pesar de lo aventurero que suenen mis años de exilio , he tenido que admitir tardíamente que éste no fue gratis. Llegué a pensar en forma muy ingenua y simplista, que pasaría sin perder tantas plumas por esa vivencia.
Quizás ese sentido del humor, esa resiliencia como se suele decir hoy, característicos de mi gente son los responsables de haberme tenido tan convencida de tamaña estupidez. Y ahora , que he estado yendo " a putas" como digo para gran indignación de mi psiquiatra (¿ pero acaso no es eso? pagar por un servicio momentáneo de intimidad....), me he tenido que mirar con "acelerador lineal", y claro , no pude más que ver , no sólo lo que a mí me había costado sino también los precios que cada uno de nosotros , mis hermanos y mis padres tuvimos que desembolsar. Claramente no es lo mismo viajar por decisión propia que hacerlo por obligación , miedo y desesperación. No es lo mismo morir de gangrena que morir de un disparo certero.
Me doy cuenta también que recién empecé a ver , como quién se enfrenta a ordenar la casa de familia, llena de recuerdos y secretos, voy recién probablemente en el primer baúl de la primera pieza. Quizás cuánto habré tenido que aceptar y ordenar de aquí al ático.
Creo que en lo personal es en este periodo que encuentro la explicación de algunos hechos de mi vida posterior al exilio. De alguna forma , salí de esos años con una especie de desconexión de la realidad , como un desapego, una manera de vivir como desde fuera, como espectadora más que como actriz , algo un poco esquizofrénico que se refleja en lo borroso de mis recuerdos. Puede sonar acomodativo decir que no recuerdo bien porque tomé ciertas decisiones, sin embargo así fue. Y pareciera que recién ahora , recién estoy realmente consciente. Un poco tarde.... pero más vale abrir los ojos antes de morir que enterrarse con los ojos jamás estrenados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario