sábado, 17 de julio de 2010

Nunca te he querido más que ahora. Y por eso te dejo. Porque te quiero más , te necesito más , te deseo más. Quiero estar contigo, sólo que quiero estar siempre contigo. Y te extraño, y me haces falta y quiero ir a buscarte y abrazarte y gritarte que no quiero dejarte. Sólo que sin esconderme, sin esperar, sin dismular. Y no puedo. Y no quiero causarte daño. Y no quiero que te saltes etapas. Así que espero que entiendas. Que te adoro. Que no puedo dar marcha atrás tampoco. Que me doy cuenta de tantas cosas, de mi odio, de mi obsesión de mi locura... Y tú... Tú eres pura magia. Un abrazo de otro mundo. Una promesa de viajes locos al mundo de la alegría. Eres puro, diáfano y joven... Eres un milagro que me tomó en sus brazos para hacerme creer por un momento que sí soy bella, que sí valgo la pena, que sí soy amable. Un bálsamo, una isla en el medio del oceano agitado, un remanso de paz...Nunca te he querido tanto como ahora y es por eso, mi niño que te tengo que dejar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario