jueves, 3 de marzo de 2011

para ti

para ti, que intentaste ser mi amigo.
quiero decirte que jamás comprenderás lo que el sufrimiento y el dolor han marcado mi vida, que jamás entendiste el tedio de mi vida difícil, tan difícil, que jamás siquiera te acercaste ni remotamente al sendero de las lágrimas de una maternidad adolorida, que ocurren sencillamente en una mujer que sólo tenía ansias de amar y de amar, de perderse a través de caricias y besos... No, a pesar de todo, no sospechaste nada del tremendo abismo en el cual me encuentro prisionera, porque esto es para siempre y a pesar de querer llevar una vida como cualquiera, aparentemente despreocupada o llevando las preocupaciones de todo el mundo, tengo claro que la oscuridad del dolor y la amargura se tragarán todo...

o quizás en verdad si lo presentiste y por eso te fuiste sin darme un abrazo ni reconfortarme ni consolarme...

Y te fuiste diciendo que me quieres tanto

pero eso no es verdad ...

a lo mejor sí me quieres ... pero no puede ser tanto... porque si así fuera habrías querido saber el origen de las arrugas más que detenerte en ellas,
habrías tratado de aliviar el dolor más que sentirte responsable,
habrías quizás intentado desafiar el destino más que huir de tus miedos...

Igual mi querido, agradezco tu intento... yo no sé si sea capaz en lo personal de volver a intentarlo...

Qué puedo decir... soy una mujer indudablemente favorecida por muchas bendiciones... intentaré vivir en base a ellas... y mi maternidad adolorida y mi amor abortado deberían ser superados por lo logros del amor filial , de la satisfacción del dar y del crecimiento espiritual e intelectual..

Para ti que intentaste ser mi amigo, te regalo mis testimonios para cuando crezcas y los comprendas..

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